UNA COSA LIGERA es una obra que desafía la gravedad. Una pieza de teatro visual para tres intérpretes y un invitado muy especial: el aire.
Tres personajes acampan en un lugar extraño y onírico donde las reglas de la física funcionan de otra manera. De repente, algo empieza a flotar. Una cometa que sube sola. Una tienda de campaña que despega del suelo. Un hipopótamo que aparece sin avisar. Cuerpos enteros que se elevan.
La escena se llena de esculturas hinchables, formas abstractas y criaturas de colores que aparecen, se inflan, se encogen y quedan suspendidas por la mano invisible de una simple corriente de aire. Poco a poco, el espectáculo desborda el escenario: el patio de butacas se convierte en un espacio de juego donde las formas flotan entre el público.
Un universo tan visual como físico, al ritmo de una música que suena a cisnes, a pájaros, a algo que está a punto de suspenderse en el aire.
Una invitación a mirar las cosas pequeñas con otros ojos. Porque a veces hace falta